La tecnología está presente en nuestros días. Está tan presente que hemos adaptado las escuelas, los puestos de trabajo, incluso hemos domotizado la casa gracias a los avances y comodidades que nos ofrece. Pero, ¿a qué edad se recomienda que un niño o niña tenga un móvil? En la entrada de hoy vamos a ver los peligros que conlleva un uso temprano del móvil y unos tips para que los más pequeños hagan un uso adecuado de él.

Primero, vamos a ver los peligros que conlleva exponer a un infante a una pantalla a temprana edad y después veremos unas recomendaciones para que los pequeños de casa hagan un uso adecuado del dispositivo.

Peligros asociados a un uso temprano del móvil

Acceso a contenido inadecuado

Internet es una ventana tan amplia que es muy difícil controlar el tipo de contenido que consumen nuestros pequeños con los dispositivos. A todos nos viene la pornografía a la mente, pero también está muy a mano todo el contenido violento que podemos encontrar en la red.

Posible foco de acoso

En segundo lugar, tenemos el acoso al que pueden estar expuestos. Antiguamente este acoso existía, pero gracias a la falta de las redes se limitaban a ciertas horas, como por ejemplo, al horario escolar. Por desgracia, ahora, aparte de sufrirlo fuera de casa, pueden sufrirlo también dentro de las cuatro paredes de casa, y a eso se le denomina cyberbullying.

Adicción

En tercer lugar se encuentra la adicción: esta no se controla restringiendo el acceso a los aparatos, sino enseñando un uso adecuado de éstos y dando ejemplo.

Contacto con personas desconocidas

Por último, pero no por ello menos importante, se encuentra, el contacto con extraños: no sabemos con quién puede estar hablando o quién puede estar haciéndose pasar por un amigo de nuestro hijo o hija, por lo que desde KZgunea recomendamos supervisión, que no intromisión.

 

¿A qué edad le ofreceremos el móvil?

Cada familia tiene su contexto, pero las personas expertas recomiendan dar el móvil a los 15 años, y nunca antes de los 12 años. También recomiendan limitar el uso de las famosas redes sociales y respetar el límite de edad que indica cada una de ellas, y evitar, en la medida de lo posible un uso temprano del móvil

La comunicación, clave

La comunicación hijo/a- madre/padre debe ser fluida y los adultos son los que deben estar atentos ante cualquier cambio de humor relevante del menor. Es muy importante explicar y exponer los peligros que conlleva el uso de esta pequeña herramienta para que sea consciente de ellos.

Establecer normas

Para finalizar, unas normas en cuanto a su uso son muy recomendables, ya que tener un dispositivo móvil en propiedad tiene un propósito y éste tiene que estar muy claro, ya sea, para estar comunicado con la familia, amigos o para estar localizado. Al hilo de la localización, existen aplicaciones que permiten controlar en cierto modo al pequeño, ya sea con su ubicación, limitando el tiempo de uso o capando algunas funciones. Entre esas aplicaciones se encuentra Family Link, una app muy útil para la familia que permite una conectividad entre todos los integrantes de ella.