Hoy en día, los códigos QR están por todas partes: en las cartas de restaurantes, en los carteles, en las entradas a los sitios, en los anuncios… Seguramente tú ya los has escaneado más de una vez sin pensarlo demasiado, pero, ¿te has parado a pensar en todo lo que pueden ofrecerte… y también en los riesgos que implican?
Usos de los QR que quizás no conoces
Los códigos QR son una herramienta increíblemente práctica: son el perfecto nexo de unión entre el mundo físico y el mundo digital. Con solo apuntar la cámara de tu móvil, puedes realizar todas estas acciones:
Compartir tu WiFi sin decir la contraseña
Se acabó dictar contraseñas interminables o sacar foto del router, con los códigos QR puedes conectarte al WiFi en pocos segundos. Tan solo debes acceder a Ajustes > WiFi > tu red > Compartir. Se generará un QR para que otro móvil escanee para conectarse automáticamente.
Hacer pagos instantáneos
Ya no necesitas acceder manualmente a ninguna plataforma como Bizum o PayPal e insertar los datos de la transacción: ahora la mayoría de apps bancarias permiten pagar y cobrar mediante QR, de manera que tan solo debes escanear el código para completar el pago. Este método de pago cada vez está más extendido en el mundo, y es cuestión de tiempo que sustituya al pago en efectivo o al pago por datáfono.
Compartir datos de contacto
Ya no necesitas las típicas tarjetas de visita, un QR puede contener una tarjeta de visita completa (vCard) con nombre, teléfono, correo y dirección. Escanear es más rápido que dictar el número y reduce errores.
Identificación y billetes
Tarjetas de embarque, entradas de cine, tickets de transporte, recetas electrónicas… Los QR han reemplazado al papel impreso en muchos contextos. Ya no necesitas guardar tus entradas o tus tarjetas de embarque y tener el miedo de perderlas u olvidarlas en casa. Gracias a los QR, todo esto lo tendrás en tu móvil cuando quieras.
En definitiva, los QR te ahorran tiempo y simplifican muchas acciones del día a día.
El lado oscuro de los QR
Precisamente porque son tan fáciles de usar, los QR también pueden convertirse en una puerta de entrada a problemas de seguridad
QR en correos y mensajes
Nunca hagas caso de correos que te pidan escanear un QR «para verificar tu cuenta» o «confirmar un envío», ya que estos QR te llevarán a una web falsa que imita al servicio real con el fin de que introduzcas tus datos para después robártelos. Conviene tener muy presente cómo detectar un intento de phishing antes de escanear nada que llegue por correo.
QR pegados sobre QR legítimos
En parkings, restaurantes o máquinas expendedoras, en ocasiones pegan un QR falso encima del real para que tú lo escanees confiando y acabar, sin darte cuenta, en una web de pago fraudulenta.
QR en multas y avisos falsos
Tal vez todavía no te haya pasado, pero se han reportado casos de QR pegados en parabrisas de coches simulando una multa con un «pague aquí» que lleva a un sitio de cobro fraudulento. Debes saber que ese no es el procedimiento de pago de multas, por lo que es importante que confirmes la veracidad del aviso poniéndote tú en contacto con la administración.
Como hemos explicado, los códigos QR pueden hacerte la vida más fácil, pero también requieren un mínimo de precaución. Antes de escanear un código, fíjate en su contexto: ¿está en un lugar confiable? ¿Parece manipulado o fuera de lugar? Además, evita introducir información sensible en páginas a las que hayas accedido a través de un QR si no estás completamente seguro de su origen.
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