¿A quién no le ha pasado que en tan solo dos años al móvil se le agota la batería con mucha rapidez y pierden capacidades? La clave es el Reglamento Europeo de baterías, que a partir del 18 de febrero de 2027, obligará a muchas baterías, como la de los móviles, a que puedan ser extraídas y sustituidas por las propias personas usuarias.
La Unión Europea lleva años peleando con la llamada obsolescencia programada, por lo que desde el 20 de junio de 2025 los móviles son más duraderos y reparables.
Cambios en los móviles a partir de 2027
El cambio más significativo será la sustitución de las baterías, ya que podrá ser realizada por las personas usuarias sin necesidad de recurrir a la asistencia técnica. La sustitución de la batería se podrá realizar en todos los dispositivos electrónicos, como tablets, móviles y otros aparatos electrónicos portátiles. En caso de que no se pueda sustituir sin la utilización de ninguna herramienta, el fabricante deberá suministrar la herramienta necesaria de manera gratuita.
Los fabricantes que han estado afinando y modernizando la estética de todos los dispositivos deberán reinventar un acabado que permita la sustracción de la batería fácilmente.
La norma no es retroactiva, por lo que solo afecta a los dispositivos introducidos en el mercado Europeo desde el 18 de febrero: a los móviles comprados antes no se les aplicará esta ley. Los audífonos médicos en cambio, están exentos de cumplir la norma.
Con esta norma, la Comisión Europea pretende generar una economía circular, pensando en que los dispositivos duren más y generen menor residuo. El objetivo principal es que reparar y reciclar sea menos complicado.
La letra pequeña de la nueva Ley
En los últimos años, los dispositivos móviles han sido dispositivos compactos, resistentes al agua y solo mediante herramientas específicas se podía extraer la batería. Con la nueva normativa todo cambiará, ya que el derecho a la reparación será una obligación.
Los fabricantes de móviles no se han pronunciado al respecto porque en la letra pequeña de la nueva ley hay diferentes condiciones, por lo que en algunos los dispositivos se libran de aplicar la norma:
- Durabilidad de la batería: tras 500 ciclos de carga la batería tiene que tener un 83% de capacidad nominal o tras 1000 ciclos un 80%.
- Resistencia al agua: si el dispositivo cuenta con un certificado IP67 o superior protección frente al agua y polvo.
- Repuestos: los fabricantes deberán ofrecer repuestos a precios razonables y no discriminatorios durante al menos 5 años.
- Software: actualizaciones durante un periodo mínimo que aún no está concretado.
Los móviles de gama alta cumplen estas condiciones, por lo que no supondrá un gran cambio. Además, la mayoría de fabricantes tienen la capacidad de asegurar que los dispositivos montan baterías de mayor duración, así como diseños estancos. Los que mayores problemas van a registrar son los dispositivos como auriculares o anillos, por su tamaño y la forma de poder optar a la extracción de sus baterías.

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